Sin RENCORES...
Todos estaban reunidos...la familiaaaa... hay una frase que dice:
A los amigos los elige uno, pero la familia...
En esto que me acorde, la tenia guardada, cuando llego a mis manos, no creí que tendría el suficiente valor como para usarla, pero la guarde, nunca se sabe y ahora había llegado el momento, ese en que una respira hondo y se dice para si -Ya no puedo más no puedo con vosotros y este es mi momento...
Aprovechando el despiste general en que cada uno andaba en lo suyo, cuidadosamente cargue la pistola, un escalofrió recorrió mi cuerpo, la sensación del que sabe que tiene el poder, esboce una leve sonrisa, note como se me alteraba el pulso, pero ya nada podía detenerme esta era mi venganza, había llegado mi hora.
Mi cuñado fue el primero en recibir uno de mis disparos, se encontraba placidamente tomando su café, por todas esas veces que se había burlado de mi, no le di tiempo a decir nada, le dispare sin titubear, decidida a acabar con sus burlas, fue mi primer disparo certero, la culminación de mi fría venganza, acto seguido me gire hacia mi suegra, ella estaba mirando la tele, ni se había dignado a decirme que la tarta que tan ilusionadamente había preparado estaba buena -por todas esas alabanzas que me debes - no espere más acerté de lleno en esa cabecita de madre protectora, pensé erróneamente que tendría el beneplácito de mi cuñada, pero al verme corrió hacia mi, solo pudo pronunciar un ! No ! no tuve opción, de verdad, me caía estupendamente bien, pero temí que entorpeciera mis planes y no podía dejar que eso pasara, le dispare en todo el pecho, cerré rápidamente la puerta del salón y salí a la terraza, ajeno a todo estaba mi suegro leyendo el periódico, al verme aparecer empuñando el arma, frunció el ceño, seguro que nunca se imagino que seria capaz a estas alturas de enfrentarme a su mirada, no tenia duda, y me había armado de todo el coraje que necesitaba para dispararle, en pleno corazón - por ese machismo reiterado - me dije, un poco más allá apartado de todos y todo estaba mi marido, rápidamente me dirigí hacia el, tumbado placidamente en la hamaca, que nadie perturbase sus siestas, me quede mirándolo, cuantos sentimientos despertaba en mi después de tantos años, pero la adrenalina ya me salía hasta por las orejas, no podía dejar de sentir de nuevo ese placer, apunte sigilosamente hacia su boca abierta, seria el disparo a bocajarro más certero de todos, estuve a punto de besarlo, pero no quería despertarlo, nada seria capaz de detenerme, acerque el arma a su boca, tense ni dedo índice al gatillo y...
! Coñis ! Que tuve que correr a cargar mi pistola de agua antes de que las risas de los demás lo despertaran...
P.D: es mi versión de un relato que se pasea por estos mundos...![]()










Mariana la Aldeana dijo
Joe, Skpe, a punto he estado de pedirte el mantel rojo a cuadros, o a cuadros rojos que siempre me lío, y no invitarte al próximo aquelarre, que a ver cuanto lo montamos, que pa cuando sea ya es tarde, pero bueno, si la pistola es de agua... Oyes, Skpe, que ya es hora de montarnos unas risas entre chicas, que ya lo necesito.
Besos, guapísima, que menudas risas he echado, jeje.
20 Junio 2009 | 03:43 PM